lunes, 8 de abril de 2013
maíz de teja
vi una vez un jardín lleno de girasoles, se movían mirando al sol y eran el doble de altos que yo.-
domingo, 24 de marzo de 2013
dondiego de noche
“Me acorraló, me sacó de quicio, me enfrentó a lo más absoluto: amor, sacrificio, ternura, abandono. Me dislocó, me transformó. ¿Por qué no me lo había dicho nadie? ¿Por qué no se habla de eso?”
me tendió su pancita para dormir, lloré, derramé las lágrimas más dulces en su ombligo, en su sexo
le conté sobre las viejas civilizaciones, le expliqué significados, le leí mis cuentos
besé sus piernas y sus brazos, todos juntos, ¡la confundí con una margarita!
sábado, 23 de febrero de 2013
florcitas de terciopelo
el otoño volvió agresivo a la ciudad y derramaba pasivamente la tristeza sobre la membrana de las terrazas. Tuve que salir temprano esa mañana, a las siete sonó el despertador, con ligereza me decidí a ponerme las medibachas que para mi disgusto eran demasiado finas y luego de un rato, improvisé un rodete para finalmente tomar el colectivo.
cuando llegué confirmé que la elección de medias debería haber sido otra, ¿por qué no usé las can can? ¿ por qué no tengo medibachas de lana?, las otras chicas iban mejor peinadas pero cargaban sus libros y no parecían nada cómodas, no me importó. Dieron las nueve veinte cuando terminé de subir las escaleras para acomodarme en mi pupitre cerca de la puerta, un compañero me hizo un ademán desde el fondo y le respondí con un meneo de cabeza, no sé hablar en las mañanas.
la clase empezó puntual y fue ahí que observé , los vi a todos con sus apuntes, cuadernos, ideas y hasta sueños entonces me maree mientras todo mi interior se precipitaba hacia la enorme cúpula del banco -¿alguien ahí estaría, también, precipitándose a mi clase?- todo pasó tan rápidamente como cuando muchas pastillitas frutales caen al piso, es que fue un susurro que retorció mi estómago obligándome a pararme frente a la clase...
ahí estaba inmovil mientras una de mis compañeras contaba su postura sobre la última poesía que habíamos leído, todos me miraron y no alcanzarían mil meneos de cabeza para responder a su única duda ¿qué hace parada?
-Me siento mal. Contesté. ¿Puedo retirarme?.
la profesora me miró compasiva, como si supiera, como si ella supiera que dentro mío todo estaba practicamente perdido, y me dijo que sí, que me fuera tranquila, que no llevara certificado, que ella entendía.
nunca nadie antes había entendido, entonces me abracé con el saco bordó de hilo grueso, apreté el bolso color infancia contra mi abdomen y bajé las escaleras pensando en él.
.que se tome la violación caprichosa de la ortografía como una cercanía.
cuando llegué confirmé que la elección de medias debería haber sido otra, ¿por qué no usé las can can? ¿ por qué no tengo medibachas de lana?, las otras chicas iban mejor peinadas pero cargaban sus libros y no parecían nada cómodas, no me importó. Dieron las nueve veinte cuando terminé de subir las escaleras para acomodarme en mi pupitre cerca de la puerta, un compañero me hizo un ademán desde el fondo y le respondí con un meneo de cabeza, no sé hablar en las mañanas.
la clase empezó puntual y fue ahí que observé , los vi a todos con sus apuntes, cuadernos, ideas y hasta sueños entonces me maree mientras todo mi interior se precipitaba hacia la enorme cúpula del banco -¿alguien ahí estaría, también, precipitándose a mi clase?- todo pasó tan rápidamente como cuando muchas pastillitas frutales caen al piso, es que fue un susurro que retorció mi estómago obligándome a pararme frente a la clase...
ahí estaba inmovil mientras una de mis compañeras contaba su postura sobre la última poesía que habíamos leído, todos me miraron y no alcanzarían mil meneos de cabeza para responder a su única duda ¿qué hace parada?
-Me siento mal. Contesté. ¿Puedo retirarme?.
la profesora me miró compasiva, como si supiera, como si ella supiera que dentro mío todo estaba practicamente perdido, y me dijo que sí, que me fuera tranquila, que no llevara certificado, que ella entendía.
nunca nadie antes había entendido, entonces me abracé con el saco bordó de hilo grueso, apreté el bolso color infancia contra mi abdomen y bajé las escaleras pensando en él.
.que se tome la violación caprichosa de la ortografía como una cercanía.
domingo, 17 de febrero de 2013
margaritas
el día en que mi madre me ignoró, (mi hermano se desvaneció), mi amor prometió volver y mi perra se durmió, salí al jardín descalza, caminé con los pies quemados entre las mariposas¹ y lloré mirando el lago² verde azulado.
lloré por mi padre ya muerto, por el vestido que tan mal me quedaba, porque llovía con sol, porque no me gustaba mi letra, lloré por mi desorden de ansiedad, por mis pulmones, por no haber encontrado un almohadón para la hermosa funda de flores caladas y brodery.
de tanto llorar tardé en notar que algo me miraba desde el agua, y la cosa y yo lloramos juntas toda esa tarde hermosa.
1. podrían haber sido libélulas, no presté atención
2. que era, en realidad, la pileta enorme llena de algas
miércoles, 23 de enero de 2013
liberty blue
perfume a frutilla
un poco de música
y tomas té de tilo
en bombacha
color piel
cerca del humo de escritorio
y de esos lápices
con tu nombre tallado
martes, 22 de enero de 2013
el paraje de los gitanos
''Siempre deslizándose con la corriente...,
siempre flotando en ese rayo dorado...,
la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?''
L.C
oliver se recuesta en la arena tibia
sin darle tiempo a sus pupilas de hacer enfoque entre tanto color
oliver tanque goes to the sea, looks at the ones she once loved [...]
me habla impaciente sobre unas enormes aguas vivas que vio una vez
y ríe tan dulcemente que las notas viajan a través de la lluvia
también dice que un día de tormenta el mar se puso tan bravo
que de aquel océano desconocido llegaron criaturas hermosas y
todo fue una fiesta
trata de conformarme diciéndome que allá, en ese paraje,
los gitanos regalan estrellitas de papel cuando el mar se pone verde
muy verde, dice, esmeralda
¿alguna vez sentiste como si todo fuera un sueño? ¿alguna vez, acaso, te lo cuestionaste?, me pregunta.
sí, es el sueño del rey, contesto acurrucándome en su pecho.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
continuaciones con olorcito a sandía
¿quién es ella realmente? el momento en que la última gota de lluvia abandona a un jazmín
Hasta que aparecés vos, pulcra y reluciente, dorada,
para acercarme a la inminente humanidad que me persigue,
a lo dulce de la angustia eterna, del deseo en tu mirada
sos la dueña del miedo a ser desconocidos,
y de los otros miedos, los que no te digo
no existís así como sos, fresca
pura sandía, rosa despacito
acá en mi continuación
Hasta que aparecés vos, pulcra y reluciente, dorada,
para acercarme a la inminente humanidad que me persigue,
a lo dulce de la angustia eterna, del deseo en tu mirada
sos la dueña del miedo a ser desconocidos,
y de los otros miedos, los que no te digo
no existís así como sos, fresca
pura sandía, rosa despacito
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