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domingo, 17 de febrero de 2013

margaritas



el día en que mi madre me ignoró, (mi hermano se desvaneció), mi amor prometió volver y mi perra se durmió, salí al jardín descalza, caminé con los pies quemados entre las mariposas¹ y lloré mirando el lago² verde azulado.

lloré por mi padre ya muerto, por el vestido que tan mal me quedaba, porque llovía con sol, porque no me gustaba mi letra, lloré por mi desorden de ansiedad, por mis pulmones, por no haber encontrado un almohadón para la hermosa funda de flores caladas y brodery.

de tanto llorar tardé en notar que algo me miraba desde el agua, y la cosa y yo lloramos juntas toda esa tarde hermosa.

1. podrían haber sido libélulas, no presté atención
2. que era, en realidad, la pileta enorme llena de algas 

miércoles, 23 de enero de 2013

liberty blue







perfume a frutilla

un poco de música
y tomas té de tilo
en bombacha 


color piel 
cerca del humo de escritorio
y de esos lápices
con tu nombre tallado

 



martes, 22 de enero de 2013

el paraje de los gitanos


 ''Siempre deslizándose con la corriente...,
     siempre flotando en ese rayo dorado...,
     la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?''
                                          L.C 




oliver se recuesta en la arena tibia
sin darle tiempo a sus pupilas de hacer enfoque entre tanto color

oliver tanque goes to the sea, looks at the ones she once loved [...]

me habla impaciente sobre unas enormes aguas vivas que vio una vez
y ríe tan dulcemente que las notas viajan a través de la lluvia

también dice que un día de tormenta el mar se puso tan bravo
que de aquel océano desconocido llegaron criaturas hermosas y
todo fue una fiesta

trata de conformarme diciéndome que allá, en ese paraje,
los gitanos regalan estrellitas de papel cuando el mar se pone verde
muy verde, dice, esmeralda

¿alguna vez sentiste como si todo fuera un sueño? ¿alguna vez, acaso, te lo cuestionaste?, me pregunta.


sí, es el sueño del rey, contesto acurrucándome en su pecho.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

continuaciones con olorcito a sandía

¿quién es ella realmente? el momento en que la última gota de lluvia abandona a un jazmín



Hasta que aparecés vos, pulcra y reluciente, dorada,
para acercarme a la inminente humanidad que me persigue,
a lo dulce de la angustia eterna, del deseo en tu mirada


sos la dueña del miedo a ser desconocidos,
 y de los otros miedos, los que no te digo


no existís así como sos, fresca
pura sandía, rosa despacito
acá en mi continuación 



martes, 18 de diciembre de 2012

la acarameladíta




y acá estás vos para despertar este salvaje instinto de felicidad



 a veces me cuestiono si lo único
que me permite sostener este hilo de locura
   es imaginar tu risa tímida 
en las costas de mis secretos

tan deliciosa sos,
  que tu piel se me acaramela 
en el recuerdo. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Ciruelo primo

No sé porqué decidí no escribir lo inexorable, por cierto, el ciruelo floreció al día siguiente de que él se durmiera, en mi mente está durmiendo y es por eso que sufro menos, vivo en estado de ansiedad esperando que vuelva renacido, para mi, ¿la gente se irá a dormir eternamente para florecer al final de la eternidad?, ¿no hay jardines, ni música, ni lluvia, ni risas, ni miedos en ella?, ¿no hay nadie que me necesite tan genuinamente para despojar un caramelo de su envoltura?

No existen esas medidas y yo lo sé porque cuando te recuerdo me embarga el más fiel sentido de injusticia, me embarga sufrir tan justificadamente que alcanzaría con pensar cerca de un canario para verlo desfallecer en medio del jardín. 

¿Quién me va a amar? le pregunto de vuelta al lugar donde sólo dios y los recuerdos escuchan, no hay forma fácil de decir te extraño.

martes, 4 de diciembre de 2012

Cotton Flower

''los personajes se evaden de mis libros y me interrogan''




exceso de gravedad sobre la ciudad y miles de cuerpos que transpiran al unísono, como siempre, en medio de la multitud, brillando está alguien que salió de su casa para no cambiar la historia ni la vida de nadie, esta personita lleva un frasco con estrellas de papel y me mira fijo, reprochándome que mis imágenes no son lo suficientemente hermosas.

si fuera menos feliz, escribiría más lindo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

La explicación al suicidio, por la primavera.



''[...] Tienes sangre y respiración.
Vives sobre esta tierra.
Conoces sus sabores,
estaciones, florecimientos,
jugaste al sol,
hablaste con nosotros.
Agua clara, vástago
primaveral, tierra,
silencio que germina,
de niña jugaste
bajo un cielo distinto,
tienes su silencio en los ojos,
una nube, que brota
cual manantial profundo.

Ríes ahora y te sobresaltas sobre este silencio.''




Es una escena totalmente simple, totalmente nada. Una mujer joven, demasiado, con un abrigo de lana blanca se acerca a un aparador, la casa está en silencio, la luz aproxima las cuatro de la tarde y ella toma un sobre de té, lo pone en una taza con la imagen de una vaca mientras se escucha el hervor de un agua que alguien colocó en la pava, se distrae, todo se pone más lento...

''Tiempo muerto, tiempo sin medida''


Adultez muerta, adultez sin medida. Comienza a llover mientras la joven sonríe y miles de pétalos rosas vuelan por todos lados, las paredes se tiñen, puede sentir los árboles caer, las raíces aferrándose, el cielo diciendo su nombre, lo que pidió y deseo toda una vida. UNA TRAGEDIA HERMOSA.

(Es amorfa y tiene olor a jazmín, mis preferidos, quiero que mi tumba tenga jazmines)

Voltea agarrando la taza, y una lágrima cae sobre su rostro para encontrarse con unos labios manchados de azul. Más abajo, la delicia, el calor, la humedad, los libros. Dos piernas blanco porcelana que sangran, sonrío. 



The end. 



lunes, 15 de octubre de 2012

No dormir nunca más

- Mi padre murió en el más horrible estado de lucidez, yo igual. Lo que sucede es que yo morí antes, más joven -

Todo el peso de la noche caía sobre su cuerpo, eran muchas las lunas que había visto desaparecer, y, otras tantas que había imaginado. Un viento, una pequeña brisa que en proporción podría haber sido no más que un soplido, de algo o alguien, una caricia perdida en la oscuridad.

Cuando se está en soledad, no hay demasiadas opciones, cuantificar el peso de sus extremidades en amor, hacer círculos imaginarios, inventar historias de otras vidas. El sonido de los gallos asume otro día de verano, sin poder dormir.


Insonme de rabia se arrastra en soliloquios, cuestionarse existencias carece de sentido; se reclama. Más estos pensamientos no llegaron solos, y calla antes de padecer la eterna vergüenza de aceptar las culpas.
Suave olor a humedad que me inunda, implora, déjeme dormir. Clausurar la visión, el iris, la pupila, el cerebro. Clausurarlo todo y dormir, sin soñar, sin querer, inocentemente descansando.


Insomne de amor, y de otros miles de estados, arrastra su mano para tocar el insolente rayo de luz que corrompe la paz de la sombra.