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domingo, 24 de marzo de 2013
dondiego de noche
“Me acorraló, me sacó de quicio, me enfrentó a lo más absoluto: amor, sacrificio, ternura, abandono. Me dislocó, me transformó. ¿Por qué no me lo había dicho nadie? ¿Por qué no se habla de eso?”
me tendió su pancita para dormir, lloré, derramé las lágrimas más dulces en su ombligo, en su sexo
le conté sobre las viejas civilizaciones, le expliqué significados, le leí mis cuentos
besé sus piernas y sus brazos, todos juntos, ¡la confundí con una margarita!
domingo, 17 de febrero de 2013
margaritas
el día en que mi madre me ignoró, (mi hermano se desvaneció), mi amor prometió volver y mi perra se durmió, salí al jardín descalza, caminé con los pies quemados entre las mariposas¹ y lloré mirando el lago² verde azulado.
lloré por mi padre ya muerto, por el vestido que tan mal me quedaba, porque llovía con sol, porque no me gustaba mi letra, lloré por mi desorden de ansiedad, por mis pulmones, por no haber encontrado un almohadón para la hermosa funda de flores caladas y brodery.
de tanto llorar tardé en notar que algo me miraba desde el agua, y la cosa y yo lloramos juntas toda esa tarde hermosa.
1. podrían haber sido libélulas, no presté atención
2. que era, en realidad, la pileta enorme llena de algas
miércoles, 23 de enero de 2013
liberty blue
perfume a frutilla
un poco de música
y tomas té de tilo
en bombacha
color piel
cerca del humo de escritorio
y de esos lápices
con tu nombre tallado
martes, 22 de enero de 2013
el paraje de los gitanos
''Siempre deslizándose con la corriente...,
siempre flotando en ese rayo dorado...,
la vida, acaso, ¿no es más que un sueño?''
L.C
oliver se recuesta en la arena tibia
sin darle tiempo a sus pupilas de hacer enfoque entre tanto color
oliver tanque goes to the sea, looks at the ones she once loved [...]
me habla impaciente sobre unas enormes aguas vivas que vio una vez
y ríe tan dulcemente que las notas viajan a través de la lluvia
también dice que un día de tormenta el mar se puso tan bravo
que de aquel océano desconocido llegaron criaturas hermosas y
todo fue una fiesta
trata de conformarme diciéndome que allá, en ese paraje,
los gitanos regalan estrellitas de papel cuando el mar se pone verde
muy verde, dice, esmeralda
¿alguna vez sentiste como si todo fuera un sueño? ¿alguna vez, acaso, te lo cuestionaste?, me pregunta.
sí, es el sueño del rey, contesto acurrucándome en su pecho.
martes, 18 de diciembre de 2012
la acarameladíta
y acá estás vos para despertar este salvaje instinto de felicidad
a veces me cuestiono si lo único
que me permite sostener este hilo de locura
es imaginar tu risa tímida
en las costas de mis secretos
tan deliciosa sos,
que tu piel se me acaramela
en el recuerdo.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Ciruelo primo
No sé porqué decidí no escribir lo inexorable, por cierto, el ciruelo floreció al día siguiente de que él se durmiera, en mi mente está durmiendo y es por eso que sufro menos, vivo en estado de ansiedad esperando que vuelva renacido, para mi, ¿la gente se irá a dormir eternamente para florecer al final de la eternidad?, ¿no hay jardines, ni música, ni lluvia, ni risas, ni miedos en ella?, ¿no hay nadie que me necesite tan genuinamente para despojar un caramelo de su envoltura?
No existen esas medidas y yo lo sé porque cuando te recuerdo me embarga el más fiel sentido de injusticia, me embarga sufrir tan justificadamente que alcanzaría con pensar cerca de un canario para verlo desfallecer en medio del jardín.
¿Quién me va a amar? le pregunto de vuelta al lugar donde sólo dios y los recuerdos escuchan, no hay forma fácil de decir te extraño.
No existen esas medidas y yo lo sé porque cuando te recuerdo me embarga el más fiel sentido de injusticia, me embarga sufrir tan justificadamente que alcanzaría con pensar cerca de un canario para verlo desfallecer en medio del jardín.
¿Quién me va a amar? le pregunto de vuelta al lugar donde sólo dios y los recuerdos escuchan, no hay forma fácil de decir te extraño.
jueves, 6 de diciembre de 2012
las mariposas de la estación
Cuando me pregunten por el otoño, diré tu nombre.
El cuento decía que una mujer joven se paraba en el marco de la puerta de entrada, mirando hacía la pequeña oscuridad, pasaba su mano por el rostro feliz de la soledad y dejando sus pies desnudos daba giros llenos de gracia, de figura y excelencia para caer agotada en una alfombra vieja y desgarbada.
También hablaba de una mujer joven que, con un ramo de jazmines se adentraba en un cementerio, miraba a los ojos del ángel guardián, sonriéndole, y seguía su camino abrazándose a la idea de que cuando todo volviera a florecer...
la historia sobre una joven con los pies lastimados de secretos ahogados que bailaba en la eterna simpleza de un rocío. La infeliz, la hermosa nunca más vista, sólo por el color de sus labios esa tarde en la estación.
El cuento decía que una mujer joven se paraba en el marco de la puerta de entrada, mirando hacía la pequeña oscuridad, pasaba su mano por el rostro feliz de la soledad y dejando sus pies desnudos daba giros llenos de gracia, de figura y excelencia para caer agotada en una alfombra vieja y desgarbada.
También hablaba de una mujer joven que, con un ramo de jazmines se adentraba en un cementerio, miraba a los ojos del ángel guardián, sonriéndole, y seguía su camino abrazándose a la idea de que cuando todo volviera a florecer...
la historia sobre una joven con los pies lastimados de secretos ahogados que bailaba en la eterna simpleza de un rocío. La infeliz, la hermosa nunca más vista, sólo por el color de sus labios esa tarde en la estación.
martes, 4 de diciembre de 2012
Cotton Flower
''los personajes se evaden de mis libros y me interrogan''
exceso de gravedad sobre la ciudad y miles de cuerpos que transpiran al unísono, como siempre, en medio de la multitud, brillando está alguien que salió de su casa para no cambiar la historia ni la vida de nadie, esta personita lleva un frasco con estrellas de papel y me mira fijo, reprochándome que mis imágenes no son lo suficientemente hermosas.
si fuera menos feliz, escribiría más lindo.
exceso de gravedad sobre la ciudad y miles de cuerpos que transpiran al unísono, como siempre, en medio de la multitud, brillando está alguien que salió de su casa para no cambiar la historia ni la vida de nadie, esta personita lleva un frasco con estrellas de papel y me mira fijo, reprochándome que mis imágenes no son lo suficientemente hermosas.
si fuera menos feliz, escribiría más lindo.
domingo, 4 de noviembre de 2012
La explicación al suicidio, por la primavera.
''[...] Tienes sangre y respiración.
Vives sobre esta tierra.
Conoces sus sabores,
estaciones, florecimientos,
jugaste al sol,
hablaste con nosotros.
Agua clara, vástago
primaveral, tierra,
silencio que germina,
de niña jugaste
bajo un cielo distinto,
tienes su silencio en los ojos,
una nube, que brota
cual manantial profundo.
Ríes ahora y te sobresaltas sobre este silencio.''
Es una escena totalmente simple, totalmente nada. Una mujer joven, demasiado, con un abrigo de lana blanca se acerca a un aparador, la casa está en silencio, la luz aproxima las cuatro de la tarde y ella toma un sobre de té, lo pone en una taza con la imagen de una vaca mientras se escucha el hervor de un agua que alguien colocó en la pava, se distrae, todo se pone más lento...
''Tiempo muerto, tiempo sin medida''
Adultez muerta, adultez sin medida. Comienza a llover mientras la joven sonríe y miles de pétalos rosas vuelan por todos lados, las paredes se tiñen, puede sentir los árboles caer, las raíces aferrándose, el cielo diciendo su nombre, lo que pidió y deseo toda una vida. UNA TRAGEDIA HERMOSA.
(Es amorfa y tiene olor a jazmín, mis preferidos, quiero que mi tumba tenga jazmines)
Voltea agarrando la taza, y una lágrima cae sobre su rostro para encontrarse con unos labios manchados de azul. Más abajo, la delicia, el calor, la humedad, los libros. Dos piernas blanco porcelana que sangran, sonrío.
The end.
lunes, 22 de octubre de 2012
Como una estrella fugaz
''No he conocido a nadie que amase tanto la decadencia como ella. Y, sin embargo, se mató para eludirla.''
Me encontraba fumando un cigarrillo, quedaban unas cinco pitadas, leía un libro del que no recuerdo identidad, o existencia. De un momento a otro, me aviso que no fumo, pero igual me llevo el cigarro a la boca, entonces... Sé que tampoco puedo fumar, y me ahogo, y empiezo a toser, todo tiene gusto a alquitrán, a humo. Cae el libro. Caigo yo.
Me despierto, transpirando, mareada, se escucha la lluvia. Fue una pesadilla. Salgo de mi habitación, y otra vez están los paramedicos, mi mamá en primer plano llorando, al lado mi hermano. Los miro. Me miran. ¿Por qué nadie me despertó?. Camino por el pasillo, llegando al marco de una habitación demasiado iluminada, no me atrevo a entrar, sé quién está ahí. Hay dos médicos, me miran, los miro. Una tercera persona se deja ver la espalda, es él... O lo que queda de él. No me habla, no me mira. ¡Pero si ese día no llovía, Vero!
Me despierto, transpirada, adolorida, mareada, masacrada, injusta e infiel. Fue otra pesadilla. Otro reflejo de una vida anterior. Salgo de mi habitación, corro al baño, busco agua, una gota al menos, para sanar mi garganta. Silencio. Entonces aparecen todas estas personas que traen flores, el olor irrita instantáneamente mi organismo, se marchita, se tuerce, metamorfosis del día insosayable. Un cura tirando agua bendita sobre el cajón, horas después de que se apagaran las luces, otra mañana reluciente, los primeros calores de Septiembre. Despertate, despertate, despertate.
Me despierto. Miro alrededor. Una pequeña porción de mi espía a través de este ojo izquierdo. Todo lo que queda de esperanza. Se escucha el canto de los pájaros. Tomo coraje y salgo de mi habitación...
Me encontraba fumando un cigarrillo, quedaban unas cinco pitadas, leía un libro del que no recuerdo identidad, o existencia. De un momento a otro, me aviso que no fumo, pero igual me llevo el cigarro a la boca, entonces... Sé que tampoco puedo fumar, y me ahogo, y empiezo a toser, todo tiene gusto a alquitrán, a humo. Cae el libro. Caigo yo.
Me despierto, transpirando, mareada, se escucha la lluvia. Fue una pesadilla. Salgo de mi habitación, y otra vez están los paramedicos, mi mamá en primer plano llorando, al lado mi hermano. Los miro. Me miran. ¿Por qué nadie me despertó?. Camino por el pasillo, llegando al marco de una habitación demasiado iluminada, no me atrevo a entrar, sé quién está ahí. Hay dos médicos, me miran, los miro. Una tercera persona se deja ver la espalda, es él... O lo que queda de él. No me habla, no me mira. ¡Pero si ese día no llovía, Vero!
Me despierto, transpirada, adolorida, mareada, masacrada, injusta e infiel. Fue otra pesadilla. Otro reflejo de una vida anterior. Salgo de mi habitación, corro al baño, busco agua, una gota al menos, para sanar mi garganta. Silencio. Entonces aparecen todas estas personas que traen flores, el olor irrita instantáneamente mi organismo, se marchita, se tuerce, metamorfosis del día insosayable. Un cura tirando agua bendita sobre el cajón, horas después de que se apagaran las luces, otra mañana reluciente, los primeros calores de Septiembre. Despertate, despertate, despertate.
Me despierto. Miro alrededor. Una pequeña porción de mi espía a través de este ojo izquierdo. Todo lo que queda de esperanza. Se escucha el canto de los pájaros. Tomo coraje y salgo de mi habitación...
miércoles, 17 de octubre de 2012
Coronita de novia
'' ¿Quién eres? -Soy un extranjero para la policía, para dios, para mí mismo.''
La calle tenía olor a pocotos hoy, no sé, a tilo también, a paraíso, nunca supe que los árboles corrientes poseían nombre, lo que es la ignorancia, siempre hay un alguien curiosamente obsesivo de las identidades. Pasé todo el día con la sensación de no estar dentro mío.
Dormí mal, despertarme cada tres horas para tener miedo, me da miedo la noche, me siento más sola... Otra prueba irrefutable de mi humanidad absoluta, soy primitiva al punto de lastimarme para no aceptarlo.
Si leyera realmente lo que escribo, si mi cerebro analizara estas estructuras a fondo, suicidaría cada una de mis palabras Y clausuraría mi persona por toda la eternidad.
La calle tenía olor a pocotos hoy, no sé, a tilo también, a paraíso, nunca supe que los árboles corrientes poseían nombre, lo que es la ignorancia, siempre hay un alguien curiosamente obsesivo de las identidades. Pasé todo el día con la sensación de no estar dentro mío.
Dormí mal, despertarme cada tres horas para tener miedo, me da miedo la noche, me siento más sola... Otra prueba irrefutable de mi humanidad absoluta, soy primitiva al punto de lastimarme para no aceptarlo.
Si leyera realmente lo que escribo, si mi cerebro analizara estas estructuras a fondo, suicidaría cada una de mis palabras Y clausuraría mi persona por toda la eternidad.
martes, 16 de octubre de 2012
Exploción primaveral
Que los otros puedan ver mi alma, o verme a mi, material y sólida, pero eternamente frágil, no me condiciona. Lo pensé en profundidad mientras hacía el viaje de siempre y trataba de buscar distracción en el exterior, se me ocurrió que el invierno pasado las ventanas del micro se abrieron igual, y ahora en primavera, siguen abiertas.
También se me ocurren otras cosas, corro la mirada al piso, golpeándome mentalmente para dejar de pensar, de necesitar.
Me recorre el calor de verte inmóvil en mi soledad, inmortal, parte mía más que yo misma... Y entonces, para maravillar a todos, exploto en mil pedazos, en medio del micro, de la ciudad, mil pedazos brillantes de yo misma, de mi misma, de mi piel, ojos, cabello, ideas, perversiones. Exploto y dejo perfume de jazmines muertos.
También se me ocurren otras cosas, corro la mirada al piso, golpeándome mentalmente para dejar de pensar, de necesitar.
Me recorre el calor de verte inmóvil en mi soledad, inmortal, parte mía más que yo misma... Y entonces, para maravillar a todos, exploto en mil pedazos, en medio del micro, de la ciudad, mil pedazos brillantes de yo misma, de mi misma, de mi piel, ojos, cabello, ideas, perversiones. Exploto y dejo perfume de jazmines muertos.
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